“Son todas aquellas que no pueden acceder y/o conservar un alojamiento adecuado, adaptado a su situación personal, permanente, y que proporcione un marco estable de convivencia, ya sea por razones económicas u otras barreras sociales, o bien porque presentan dificultades personales para llevar una vida autónoma” Dragana Avramov (1995)

Personas que:

  • No pueden acceder o conservar un alojamiento adecuado y permanente, ya sea por falta de recursos o por dificultades personales o sociales.
  • Han sufrido un número de sucesos traumáticos en un espacio de tiempo tan corto, que han destruido su capacidad de respuesta y superación.
  • Están muy lejos de ajustarse a la imagen estereotipada que tenemos de ellas.
  • Han vivido una de las manifestaciones más desgarradoras de la exclusión social: el sinhogarismo.
  • Con una historia y todas son diferentes, a veces, muy alejadas de los estereotipos de alcoholismo, la drogadicción, violencia y dependencia exclusiva de las ayudas públicas.

Tenemos los mismos derechos:

Cualquier persona, con o sin hogar, tiene derecho a ser atendida, asesorada, a pasear, a sentarse a descansar, a tener tarjeta sanitaria o empadronarse, a una vivienda digna, porque todas las personas tenemos los mismos derechos. Sin embargo, a pesar de compartir riesgos con la población general, las personas sin hogar tienen menos factores de protección.

Lograr el acceso, sostén y garantía de los Derechos fundamentales para las personas en situación de sinhogarismo  es una reivindicación fundamental.

Mitos y estereotipos sobre Personas Sin Hogar (Psh)

  • Son alcohólicas: El 30% de las psh no consume alcohol y nunca ha consumido drogas.
  • No tienen familia: El 72,3% de ellos ha vivido en una familia propia
  • Son personas sin formación: El 13% tiene estudios universitarios. El 63,9% ha terminado la educación secundaria.
  • No ha trabajado nunca: El 11,8% de las personas sin hogar trabaja. Un 27,3% sobrevive con pequeños trabajos o venta de objetos. Entre los desempleados, la mitad busca trabajo.
  • ¿Miedo? Un 41,9% han sufrido amenazas o han sido insultadas, el 40,3% ha sufrido robos, 3,5% ha sufrido agresiones sexuales y el 47,6% ha sido denunciado o detenido alguna vez.