Ahora en campaña: YoTuveCasa es el resultado de un taller de video participativo realizado en 2020 en el que personas que estamos sin hogar nos convertimos en youtubers y desmontamos los estereotipos que nos rodean. Esos prejuicios que nos asigna la sociedad no se corresponden con la realidad, y afectan a nuestro derecho al honor como colectivo y como personas individuales.

Los prejuicios que sufrimos las personas que estamos sin hogar

La mayor parte de la sociedad tiene un estereotipo muy definido de lo que es una persona sin hogar. Desgraciadamente se suele vincular con comportamientos incívicos, y con situaciones de exclusión extrema que no representan la diversidad de características de quienes hacen frente al sinhogarismo.

Estos mitos negativos afectan a nuestro derecho al honor entendido como el derecho a que se respete la reputación o la fama de nuestro colectivo. No se nos pueden asignar comportamientos rechazables ni difundir informaciones falsas o exageradas que afecten a nuestra estimación social.

 

Siete mentiras que desmontar

Algunos de los prejuicios que nos estigmatizan se pueden desmontar muy fácil con los estudios y estadísticas existentes:

Se dice que somos siempre hombres...

…aunque en España el 25% personas acogidas en centros para personas sin hogar son mujeres. La cifra probablemente sea superior, ya que el sinhogarismo femenino sigue siendo invisible a los ojos de la sociedad.

Se nos suene vincular con la adicción al alcohol...

…pero el 86,4% no lo tomamos, o lo hacemos ligeramente. Solo un 4,1% de personas sin hogar manifiesta un consumo alto o excesivo de alcohol.

Tenemos fama de incívicos y violentos...

…pero la verdad es que a diario sufrimos en nuestras carnes agresiones y robos. El 55 % hemos sido víctimas de este tipo de delitos, muchas veces vinculados con la aporofobia.

Aseguran que nos negamos a ir a albergues y vivimos en la calle porque queremos...

… sin embargo, la ausencia de plazas, o requisitos como la separación de nuestras parejas o mascotas nos impiden acceder a determinados dispositivos. 

Parece que no queremos trabajar ni tenemos formación...

…pero el 25% realizamos algún tipo de empleo, y a la mayoría nos gustaría conseguir uno. Más del 40% tenemos estudios, al menos, de secundaria, y un 15 % contamos con estudios superiores.

Piensan que casi todos somos inmigrantes que se nos aprovechamos de ayudas sociales

…sin embargo menos de la mitad de las personas sin hogar son extranjeras. En cualquier caso, son numerosos los estudios que demuestran las enormes aportaciones económicas, sociales y culturales de las personas migrantes en sus países de acogida.

Se dice que nuestra situación es fruto de malas decisiones personales...

…pero el sinhogarismo no es consecuencia de historias individuales, sino que tiene causas estructurales relacionadas con unas políticas de vivienda fallidas y con una desigualdad social que va en aumento.

Hay muchas partes implicadas en la reproducción de estos estereotipos, y a todas les pedimos responsabilidad para que se respeten los derechos de las personas que estamos sin hogar.

La discriminación que sufrimos, a veces, tiene que ver con cómo se nos representa en los medios de comunicación. Animamos a los medios de comunicación a que consulten las guías existentes en sobre esta materia. También somos conscientes del poder de las redes sociales y la rapidez con la que se difunden bulos que afectan a nuestra reputación como colectivo.

Por todo esto eso, insistimos, ¡las personas sin hogar tenemos derecho al honor, como el resto de la ciudadanía!.

Los mitos negativos sobre las personas sin hogar afectan a nuestro derecho al honor, al derecho a que se respete la reputación o la fama de nuestro colectivo.

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